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Friday, November 23, 2007

La lucha por el patrón oro.

En mi post anterior mencioné el resurgimiento que está teniendo a nivel mundial el uso del oro como respaldo de fondos de toda clase, como reacción contra la devaluación de las monedas emitidas por los bancos centrales.

También mencioné la amenaza que significa el patrón oro para los gobiernos, ya que dejarían de contar con una herramienta que les permite cobrar impuestos de forma velada, devaluando el poder de compra de la gente al devaluar su propiedad. El patrón oro fracasó en el pasado como consecuencia de las expropiaciones de los gobiernos sobre las posesiones privadas de este metal precioso con el objetivo de monopolizar la producción de dinero.

Desde 1998, la fundación LibertyDollar viene ofreciendo su propuesta de una moneda respaldada en oro y plata, con éxito creciente.

El pasado 14 de noviembre, esta fundación fue allanada por el FBI, y sus reservas en metal confiscadas. La lucha legal ha comenzado.

Mismo tema en blog NoMeparece.

Monday, November 19, 2007

Perspectiva Financiera

La política del Banco Central del Uruguay (BCU) de aumentar sus tasas de interés ha tenido un efecto positivo: la contracción del excesivo volumen de crédito artificial. Evidentemente esto provoca una suerte de contracción económica y efectos deflacionarios (este último era el fin perseguido), lo que conduce a muchos críticos a cuestionar esta clase de medidas.

Sin embargo, la expansión artificial de crédito conduce de una forma u otra a las depresiones económicas cíclicas, como voy a explicar en un próximo artículo. Y cuanto más se demore la contracción, mayores son las consecuencias negativas para la economía. El crédito real, y las tasas de interés cada vez más accesibles, es producto del mayor nivel de capital acumulado en el mercado. La expansión artificial de crédito nunca conduce a mejorar la economía, sino al contrario, por más que sus efectos a corto plazo sean ilusoriamente beneficiosos.

Para tener una idea de cómo han evolucionado las tasas de interés, en enero, cuando aún el BCU no tenía una política estricta de tasas de interés, la tasa call interbancaria estuvo por momentos por debajo del 1%. Y nunca pasó del 1.5%. A partir de la segunda mitad de marzo comenzó a subir, como resultado de políticas más estrictas del BCU en cuanto a facilitar liquidez artificial al sistema privado. Fue así que se llegó a una estabilización al 5% a comienzos de setiembre, cuando se verificó además, la primer caida grande del precio del dólar, y a un 7% a comienzos de octubre, mes en el cual se registró una segunda caída del dólar en relación al peso, más estrepitosa aún.

Los primeros días de noviembre, la tasa de la política monetaria se fijó finalmente en un 7.25%. La relación dólar/peso se estabilizó, aunque aún se verifican los efectos de vencimientos de crédito emitido no renovados, con lo cual todavía hay una tendencia a la baja de la cotización del dólar, aunque equiparable a la tendencia a la suba propia del mercado para situarla a un precio más alto del actual. Es decir, su cotización natural, que estimo debería andar en torno de los 24 pesos (al día de hoy está situado en 22.25 pesos por dólar).

Este efecto colateral de la contracción del crédito sobre la cotización del dólar, es resultado de una búsqueda del mercado por mayor liquidez en pesos, para sobrellevar la reducción que significa la contracción, con lo cual se recurre a la venta de dólares ahorrados.

Una vez que dicha tendencia deje de ejercerse, es esperable una lenta recuperación del dólar. A esta recuperación puede ayudar los próximos vencimientos de deuda de los primeros meses del año 2009, que obligan al BCU a comprar dólares en plaza en gran cantidad (un total de 1000 millones de dólares durante los primeros cuatro meses).

Sin embargo, existe también una tendencia a la devaluación del dólar a nivel mundial. Uno de los motivos, el principal, es la reducción de las tasas de interés de la reserva federal (mala política). Actualmente la tasa objetivo se sitúa en 4,50%, un 0.75% más bajo que hace un año.

Un segundo motivo es que se está estableciendo, por suerte, una tendencia a la diversificación de fondos. Otra moneda fuerte está apareciendo en escena: el euro. Y muchos agentes están recurriendo nada más y nada menos que al oro. Durante décadas los gobiernos han sustentado sus políticas monetarias en el dólar. En una situación en que las instituciones financieras estatales no permiten la libre competencia monetaria, es un paso adelante que decidan por ellos mismos competir. La ruptura del monopolio del dólar es beneficiosa para la economía mundial.

Además, como dije, los agentes privados están volviendo al oro como sistema monetario que tiene la enorme ventaja en relación a las divisas estatales, de que sus vaivenes no son controlados políticamente por nadie, y a la larga, el sistema del oro no tiene otro fin que estabilizarse.

En este sentido, aún falta más aprendizaje por parte del sistema financiero para manejarse con este "nuevo" sistema, que fracasó en el pasado como producto de las expropiaciones de los bancos centrales[1]. La cotización del oro estaba situado en el entorno de los 250 dólares por onza en el 2001. A partir de ese momento no cesó su tendencia general a la suba. Durante el 2007, y hasta el mes de agosto inclusive, se mantuvo situado con vaivenes entre los 630 y los 690 dólares. En setiembre comenzó una escalada que alcanzó su punto máximo histórico el 7 de noviembre pasado: 845.84 USD por onza.

Hoy cerró en 778 dólares, tras una contínua caída desde ese día. Es probable que la escalada de estos últimos meses haya sido consecuencia de una burbuja especulativa que tiende a su fin. Muchos asesores recomendaron la compra de oro, y ahora los holders necesitan recuperar liquidez, y las ganancias prometidas. Sin embargo, pese a esta caida que posiblemente dure algunos días más, el oro promete convertirse nuevamente en un medio de ahorro mucho más estable, e inmune a las políticas económicas de los bancos centrales (siempre y cuando no recurran otra vez a la violación sistemática del principio de la propiedad privada). El mercado financiero aún no ofrece todo lo que puede ofrecer en este nuevo entorno, pero hay que darle tiempo.

Pienso que con la aparición en escena del euro como segunda moneda fuerte, pero fundamentalmente con el resurgimiento del patrón oro, el sistema financiero mundial se verá beneficiado con nuevos instrumentos que permiten una mayor estabilidad y protección frente a las crisis cíclicas originadas en el sistema de bancos centrales.

Y en cuanto a Uruguay, no espero que la política monetaria del BCU siga siendo en el futuro la de mantener un bajo nivel de expansión artificial, pero al menos parece ser que el objetivo de la actual cartera de economía es la de modificar la normativa institucional para que el BCU deje de ser instrumento de las políticas fiscales del gobierno. Algo es algo.

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Notas

[1] El patrón oro siempre fue un obstáculo a la manipulación política del dinero. Los gobiernos siempre necesitaron la maquinita de emitir papel para cobrar impuestos de forma camuflada.

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Fuentes de Datos

Banco Central del Uruguay
The Bullion Desk

Tuesday, November 13, 2007

El socialismo venezolano tiene los días contados.

Desde el blog El liberal Venezolano me vengo a enterar de la escalada de devaluación que está teniendo el bolivar.

¿Pero cómo? ¿con la enorme cantidad de divisas que recibe el régimen proveniente de la venta del petróleo, aún así no pueden sostener el gasto del estado, que tienen que recurrir a la maquinita de hacer billetes?

¿Qué nivel de clientelismo, corrupción, acomodo político, burocracia y asistencialismo tiene que existir en Venezuela para que ni siquiera puedan financiarlos con la trillonada de dólares de ganancias del estado por el petróleo?

La economía de Venezuela se enfrenta a la constante devaluación, a la constante fuga de capitales, al creciente mercado negro, a la inflación, a la burocracia, a que cada vez más gente busque vivir del estado, a la consecuente reducción de la producción, al gasto creciente del estado, a que nadie haga nada si no se lo mandan. Todas consecuencias naturales del socialismo. En Venezuela, en Cuba o en donde sea.[1]

Los estados socialistas o que intentan aproximarse al socialismo, sólo tienen un final posible: la caída. Aquellos que han resistido décadas, sólo lo han hecho gracias al aislamiento del resto del mundo y a un feroz adoctrinamiento ideológico. No es el caso de Venezuela.

Si ni siquiera con el petróleo puede financiar el costoso régimen, el socialismo venezolano tiene los días contados. Y cuando las papas queman, las divisiones internas empiezan a aparecer, y los primeros empiezan a abandonar el barco antes que ellos se hundan con él.

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Post-comentarios

Con la caida del gobierno no me refiero necesariamente a una derrota electoral. Puede darse también, pero no es mi punto. El punto es que el colapso de la economía conduce a la caída de un gobierno. Por más apoyo electoral que pueda tener un presidente, el sólo hecho de tenerlo no implica mantener el poder. Muchos presidentes han tenido que irse mucho antes de terminar el período oficial de mandato. Eso lo sabemos bien. La solidez de un gobierno no la provee sólamente el sistema electoral.

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Notas

[1] Miren sino de qué se discute en Cuba. Una joyita ese blog, que muestra la decadencia y el atraso a la que conduce el socialismo (y contado por un leal partidario del régimen, que claro, al no tener parámetros con los cuales comparar, piensa que eso es de lo más natural del mundo)

Sunday, November 11, 2007

Ayn Rand llega al Cine

La fenomenal novela de Ayn Rand, La rebelión de Atlas (Atlas Shrugged), saldría al cine en el 2008. Detalles:

«La pelicula basada en La Rebelión de Atlas seguiria la estela de Un mundo feliz de Aldous Huxley y 1984 de George Orwell. Hasta ahora se ha considerado una obra inadaptable por su extension de casi 1.100 páginas. Durante años el productor Albert Rudy (El Padrino) ha intentado llevar al cine esta novela y personalidades de la talla de Robert Redford, Clint Eastwood y Faye Dunaway han mostrado su interés en protagonizarla.

Angelina Jolie y Brad Pitt estan interesados en participar en una adaptación cinematográfica de la novela tras la adquisición de los derechos por parte de Lions Gate Entertainment. Variety confirmó que Angelina Jolie protagonizará la versión cinematográfica de la novela bajo su título original Atlas Shrugged. Los productores serán los hermanos Howard y Karen Baldwin (Ray), que se hicieron con los derechos de la novela en el año 2003, y el manager de Angelina Jolie, Geyer Kosinski. El director de la película será el ucraniano Vadim Perelman[3]. La actriz que se declara fan de la obra interpretaría a Dagny Taggart [4].

De momento no ha trascendido de manera oficial si Brad Pitt sería el encargado de interpretar al misterioso John Galt. James V. Hart, quien estuvo detrás de los guiones de Drácula de Bram Stoker, Contact, y Tomb Raider 2, estaría a cargo de escribir el guion.»

Información adicional.

Wednesday, November 07, 2007

Schumpeter, monopolios, ciclos económicos y las tasas de interés.

Agustín Mackinlay, en su excelente blog, nos hace una muy interesante reseña del recientemente publicado libro de Thomas K. McGraw: Prophet of innovation. Joseph Schumpeter and Creative Destruction. Muy recomendado. Pueden leerlo aqui.

Schumpeter, de nacionalidad austríaca, en cierta forma podría considerarse un caso intermedio entre los neoclásicos y los austríacos. Asentado en la teoría de Walras, buscó explicar el mundo real a partir de la concepción de la economía en equilibrio introduciendo el papel de la innovación. Y la teoría austríaca, al contrario de los neoclásicos, rechaza la existencia real de una economía en equilibrio. Sólo mantiene la idea de una economía en equilibrio como una construcción imaginaria, es decir, como un estado ficticio, una herramienta analítica para comprender la realidad cambiante y dinámica. Ciertas fuerzas del mercado siempre mueven a la economía hacia ese equilibrio, pero en la realidad nunca se alcanza.

Sin embargo, Schumpeter, a pesar de ser estudioso de Böhm-Bawerk, imaginaba que la única razón por la que el estado de equilibrio no se alcanzaba era por la acción de los empresarios innovadores, en el sentido de (...) [1] La introducción de un nuevo bien (ejemplo moderno: Viagra, un mercado de $2.5 billion anuales); [2] La introducción de un nuevo método de producción o comercialización de bienes existentes; [3] La apertura de nuevos mercados (McDonald's en Rusia); [4] La conquista de una nueva fuente de materias primas (energía eólica); [5] La creación de un nuevo ... monopolio (Microsoft, Google). (párrafo 3 de la reseña de Mackinlay)

Esta era la esencia del capitalismo, el cual defendía. Schumpeter captó muy bien los efectos de la innovación en la economía, pero le atribuyó un papel erróneo. La economía nunca está en equilibrio, y no sólo por efecto de las innovaciones, sino también por efecto de cambios en la disponibilidad de los factores de producción, de cambios en las preferencias de los consumidores, pero sobre todo, y este es el punto esencial ignorado por Schumpeter, por la existencia de la preferencia temporal en la acción humana: un mismo producto es valorado más en el presente que en el futuro. Y esto determina que las tasas de interés nunca pueden ser cero. Sin embargo, para Schumpeter, una economía en equilibrio debía tener interés cero. Y por eso era la innovación el único motor de la economía, ya que sin ella no habría incentivos para invertir. En palabras de Lionel Robbins (Murray N. Rothbard: Breaking Out of the Walrasian Box: The Cases of Schumpeter and Hansen, p.3):

«Si no hubieran retornos por el uso del capital... no habría razón en abstenerse de consumirlo. Si los medios de producción producidos no son productivos de un producto neto, ¿por qué dedicar recursos en mantenerlos cuando dichos recursos podrían ser dedicados en disfrutarlos en el presente? Nadie conservaría una torta en lugar de comerla, si no hubiera alguna ganancia derivada de esa conservación. Es, en resumen, una tasa de interés la que, bajo otros supuestos dados, mantiene el estado estacionario --la tasa a la cual no paga volver ingreso en capital, o capital en ingreso. Si el interés desapareciera, el estado estacionario dejaría de ser estacionario. Schumpeter puede argumentar que no habría más acumulación una vez que un estado estacionario se alcanzara, pero no puede argumentar que no habría "de"cumulación a menos que admita la existencia de las tasas de interés.»1

De su concepción errónea, Schumpeter establece la necesidad de políticas públicas para la creación de crédito y de la expansión privada de crédito mediante el coeficiente de reserva fraccionario, desestimando a las propias fuerzas del mercado como generadoras del crédito real necesario para financiar la innovación.

A partir de esta idea elabora su teoría de los ciclos económicos en base a la existencia de clústers de innovación; atribuye, junto con Marx y Keynes, estos ciclos al propio capitalismo (aunque por razones diferentes), pero a diferencia de ellos, lo ve como parte del dinamismo natural del desarrollo, y por lo tanto, como algo no necesariamente malo en sí mismo.

Mises sin embargo, explica ya en 1912 los ciclos económicos, de una forma satisfactoria y sólida, precisamente por la acción de la expansión artificial de crédito que genera distorsiones temporales en la estructura de precios de los factores de producción y de las tasas de interés, lo cual conduce:

1) a dirigir parte del capital real acumulado desde emprendimientos más rentables, es decir, los de mayor espacio para la expansión (por ejemplo, inversión en innovación) a emprendimientos menos rentables. En efecto, ante la baja artificial de intereses, esto se hace posible. Y se ve entonces que la expansión de crédito no sólo no favorece la inversión en innovación, sino que hasta la perjudica,

2) a que la alterada estructura de precios no refleje la verdadera disponibilidad de factores de producción en relación a la demanda, lo cual conduce a inversiones equivocadas, que no pueden alcanzar la etapa de rentabilidad debido a la indisponibilidad de los factores de producción pasado el corto plazo (que se manifiesta en la llana escasez a precios aún no acomodados o incluso controlados, o en la imposibilidad de adquirirlos frente a la inflación en caso contrario). Y

3) similar a como sucede con las tasas de interés, la misma alterada estructura de precios, antes de alcanzar el final del proceso de ajuste inflacionario, permite que los factores de producción estén excesivamente disponibles para emprendimientos menos rentables, quitando disponibilidad a los emprendimientos más rentables, los cuales se ven perjudicados también por este lado.

Volviendo entonces al problema de la innovación, Schumpeter veía que una economía sólo podía desarrollarse gracias a ella, cuando en la realidad ocurren otras cosas aún en ausencia de innovación y que significan desarrollo y cambio: el constante reajuste que los empresarios imprimen al dirigir de la forma más efectiva posible los factores de producción disponibles frente a las condiciones cambiantes en su disponibilidad, en las preferencias de consumo, en las preferencias temporales. De esta manera, la concepción austríaca del empresario es mucho más general que sólo el de innovación, que es un caso especial de esta función.

Sin embargo, debemos rescatar de Schumpeter, como dije antes, la importancia que le atribuye a la innovación, ignorada por algunas escuelas.

También es muy lúcida la perspectiva que tiene Schumpeter del problema de los monopolios, mucho más ignorado e incomprendido que el de la innovación, y los peligros que conllevan las políticas anti-trust, como expone Mackinlay en su reseña:

En Business Cycles y en Capitalism, Socialism and Democracy (1942), el economista austriaco —instalado en Harvard desde 1932— desarrolla un clásico (y sorprendente) argumento relativo a los monopolios. Nuevamente, estamos ante un punto de gran actualidad. La idea es sencilla: cuando un emprendedor alcanza una posición monopólica (como resultado de sus innovaciones, no de contactos políticos), de inmediato genera centenares de ... ¡imitadores! Su posición es más frágil de lo que parece: "High entrepreneurial profits are always temporary" (p. 355). El riesgo para los policy makers es aplicar políticas anti-trust muy severas. Por un lado, no resultan muy útiles: tarde o temprano, la competencia se encargará de hacerle la vida imposible al monopolista. Por otro lado, pueden frenar el estímulo a la innovación. Bill Gates y Microsoft ofrecen un ejemplo muy actual. Los europeos suelen quejarse por la falta de un "Microsoft o Google europeo". Sin embargo, se muestran durísimos en términos de regulaciones anti-monopolio contra la compañía del Sr. Gates. Al hacerlo, crean el riesgo de des-incentivar la llegada de un "Google europeo", cuya razón de ser es precisamente ... una posición monopólica. El esfuerzo de los reguladores tiende a ignorar la implacable realidad del mercado: los imitadores. No pasa un día sin que veamos la salida de un nuevo sistema operativo o de una nueva aplicación para PCs. ¡Todos quieren ser el nuevo Bill Gates!

La gran empresa, que hoy llamamos "multi-nacional", actúa como generadora de empleo y creadora de bienestar económico. El big business es en sí mismo una importante innovación desde el punto de vista de las finanzas y del management: su tamaño le permite optimizar el uso de nuevas tecnologías (p. 266). El automático rechazo de las grandes compañías —una característica de los intelectuales occidentales— es la manifestacion de ... la envidia. (...)

Este punto ha sido muy discutido en el presente blog, principalmente en el post El caso de los Monopolios.

Aquí debo aclarar que tanto Schumpeter como Mackinlay utilizan el término monopolio en un sentido un poco distinto al que lo utilizo yo, que sólo lo hago para considerar una situación meramente jurídica. Toda empresa amenazada por la competencia o por la posibilidad de competencia, no la llamo monopolio. Pero el principio del cual partimos, y las conclusiones son las mismas: ninguna empresa es capaz de imponer nada, ni se puede sostener indefinidamente por su propia posición dominante en el mercado, a menos que existan protecciones legales (lo que yo llamo monopolio estrictamente hablando). En ausencia de dichas protecciones, si se sostiene, es únicamente porque lo que ofrece (con o sin innovación) sigue siendo de la preferencia general de los consumidores en relación a lo que ofrece la competencia. Atacar en estas condiciones a una empresa de posición dominante, aduciendo que no permite el desarrollo de la competencia debido a supuestas prácticas monopólicas, es una falacia total.2

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Notas:

[1] Original en inglés: «If there were no yield to the use of capital . . . there would be no reason to refrain from consuming it. If produced means of production are not productive of a net product, why devote resources to maintaining them when these resources might be devoted to providing present enjoyment? One would not have one's cake rather than eat it, if there were no gain to be derived from having it. It is, in short, an interest rate, which, other things being given, keeps the stationary state—the rate at which it does not pay to turn income into capital or capital into income. If interest were to disappear the stationary state would cease to be stationary. Schumpeter can argue that no accumulation will be made once stationary equilibrium has been attained. But he is not entitled to argue that there will be no decumulation unless he admits the existence of interest.»

[2] El que no quiera creerlo, que verifique el enorme desarrollo que ha tenido la plataforma Linux desde sus primeros años.