Economía, Finanzas, Teoría del Derecho, Teoría del Estado, el Anarquismo y las instituciones, Método y Medio Ambiente. Desde la metodología económica de la escuela austríaca y una perspectiva ética libertaria.
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Monday, October 06, 2008
Austrian Diary (2008 - XVIII)
Por
Wolvh Lórien
Octubre 24. Índices de cierre.
Índices de crisis. No hay mucho que decir que no haya dicho antes ya, excepto que a pesar de todas las medidas tomadas, la economía no se levanta, lo cual es natural, ya que no se ataca el origen, sino sólo se intenta atacar síntomas que no se comprenden y no se quieren comprender.
Crisis total del estatismo. Los planificadores centrales de los países más capitalistas tienen mucho en común con los planificadores centrales de los gobiernos socialistas y semisocialistas.
El oro ha bajado también, si bien en un porcentaje mejor que otras commodities. Esperemos que en las semanas venideras se recupere hacia su nivel de 850-900 dólares.
Oro futuro cierre NY: 730.30U$S/t oz (888.50U$S/t oz sep 26 2008, -17.81%)
Petroleo WTI Futuro: 64.15U$S/bbl. (106.89U$S/bbl. sep 26 2008, -39.99%)
S&P500 Cierre NY: 876.77 (1213.27 sep 26 2008, -27.73%)
Soja Futuro NY: 867.00U$S/bu. (1164.00U$S/bu. sep 26 2008, -25.52%)
Tasa Libor 1 año: 3.97% (3.46% sep 26 2008)
Tasa Libor 1 Mes: 3.53% (3.21% sep 26 2008)
Tasa Objetivo BCU: 7.75% (oct 07 2008, 0.50)
Tasa Objetivo FED: 1.50% (oct 09 2008, -0.50)
Ley número 1 de la economía.
Expropia el capital, y los inversores se van.
Una ley de la realidad a la que el pensamiento socialista es ciego. En plena crisis mundial, con las inversiones ya fuertemente mermadas por controles de precios, inflación y retenciones, al gobierno argentino se le ocurre nada menos que estatizar el sistema de jubilatorio. ?y qué esperaba que hicieran los inversores? ¿que se quedaran a esperar?
No sólo el socialismo es el origen de la crisis y los países más socialistas serán los más afectados, como he explicado antes. Peor aún, los países más socialistas son los que toman las peores decisiones para hacerle frente, por simple ceguera.
Octubre 9. La crisis del socialismo.
Genial conferencia de Jesús Huerta de Soto. No es sobre la crisis mundial, sino sobre el socialismo en todas sus formas. Dura una hora. Imperdible.
La OPEP frente a la crisis, y la mala gestión del gasto público.
Lo anunciamos ayer, la OPEP está pensando en reducir su producción para presionar sobre el precio del petróleo, como respuesta a su caída como consecuencia de la crisis.
Los gobiernos de la OPEP están preocupados porque la crisis también los afecta. Ahora, me pregunto, el precio actual del petróleo es el mismo que hace apenas un año, cuando recién empezaba a inflarse. ¿Acaso hace un año estaban en crisis las economías de estos países como consecuencia de dicho precio?
Esta aparente contradicción tiene una explicación: que hace un año sus presupuestos estaban ajustados al precio de 80 y tantos dólares por barril. Pero ahora, un año después, el precio inflado los ha tentado a inflar también el presupuesto.
Así es como los estados irresponsables, autoritarios y sin contrapeso manejan sus cuentas. Es común que caigan en dicha trampa, ya que necesitan compensar autoritarismo con populismo, o sostener el populismo con autoritarismo. Y es parte de la razón por la cual los estados más pesados son los más afectados por las crisis.
Octubre 8. Venezuela, Argentina, y la crisis.
Los estados de la OPEP controlan en conjunto el 40% de la oferta de petróleo mundial. A este grupo pertenece la venezuela de Chavez, quien, junto a sus socios, no duda en ejercer presiones que según el pensamiento socialista son de corte capitalistas y especulativa, producto de la ausencia de regulaciones, con el propósito de reducir la oferta de petróleo y hacer subir su precio. ¿Se imaginan un estado mundial que aplique sus propias ideas e impusiera una producción mínima para que el petróleo sea accesible y barato a todos? El negocio de Chávez no duraría un día.
El negocio del petróleo es un oligopolio de estados, no de diabólicas empresas privadas.
Pero bueno, aquí tenemos entonces a la OPEP intentando hacer subir el precio del petróleo ya que ha bajado por debajo de los 90 dólares por barril, luego de haber tenido precios récords de más de 150 dólares. ¿Qué sucede? ¿están siendo afectados por la crisis? ¿no era que había que abrazar al socialismo pues el capitalismo está llegando a su fin?
Pues no hay país más dependiente de los altibajos de la economía globalizada que la propia Venezuela, con una economía sustentada casi exclusivamente en la venta de petróleo al primer mundo que tanto acusa. Peor aún, el clientelismo político, la repartija, el asistencialismo y la corrupción a la que son propensas estas clases de gobierno, expande los gastos del estado cuando los precios internacionales son favorables. El problema sobreviene cuando los precios bajan, y más en estos casos cuando casi han bajado hasta la mitad de su pico.
Algo similar ocurre con Argentina, también origen del pronunciamiento de líderes del gobierno jactándose de su modelo "alternativo al capitalismo en crisis". Con un gasto público sostenido en la expropiación parcial de, en su momento, las generosas rentabilidades de las exportaciones de productos agrícolas, y ahora que los precios se han hundido, veremos qué pasa con uno de los estados que más gasta en subsidios, burocracia y oscuridades.
Acción coordinada.
La globalización obliga a los estados a coordinar medidas y por lo tanto, negociar. Si bien yo sigo enfocándome en los movimientos de la Reserva Federal, ya ésta no puede alcanzar sus objetivos por sí sola, lo cual manifiesta un poder de intervención reducido incluso en su mercado local.
Lentamente los estados se desmonopolizan gracias a la globalización, y van perdiendo su capacidad de intervención.
Lamentablemente, están siguiendo un mal camino. Pero eso se manifestará con el tiempo, cuando se observe que la burbuja ha sido inflada mucho más en los países que han bajado sus tasas, que en los países que han mantenido tasas altas, si bien hay otros factores que influyen.
Por ejemplo, Uruguay tiene tasas de interés mucho más altas, con lo cual el crecimiento artificial excesivo ha sido bastante contenido. Sin embargo, frente a una crisis, el excesivo peso de las regulaciones laborales y empresariales, y de los gastos del estado va a generar graves problemas.
Recorte y suba de tasas.
La Reserva Federal cortó 0.5 puntos su tasa, situándola en 1.5%. Se ve que no aprendieron. Dadas las circunstancias actuales, no sólo no va a tener ningún efecto positivo a corto plazo, sino que no hace más que profundizar las causas de la crisis. Mientras, el Banco Central del Uruguay, ha subido las suyas, después de casi un año sin moverlas, de 7.25% a 7.75%, medida que aplaudo, si bien la suba no es por las razones correctas. Notar la diferencia abismal con las tasas de la FED. Esta medida del BCU permite que, frente a una expansión artificial de crédito en dólares, su valor baje evitando que la economía uruguaya se expanda artificialmente al mismo ritmo que la economía de EEUU y los países fuertemente dolarizados como consecuencia de la devaluación de su moneda para acompañar el precio del dólar. Con lo cual, frente al pinchazo de la burbuja por escasez del capital real, la economía uruguaya sufrirá menos. Esto siempre y cuando el gobierno no intervenga fuertemente en la tasa de cambio por otros medios.
Octubre 6. Como golpeará la crisis al estatismo
Ya expliqué anteriormente que, al contrario de lo que masivamente se afirma, las crisis económicas son un fenómeno cuyo origen no está en las economías de mercado, sino en el intervencionismo estatal. Pero también existe un mito complementario en torno a las crisis económicas, que intenta justificar el estatismo: que aquellas economías más reguladas por el estado serán las que mejor resistan el embate.
Una creencia asociada muy común dice desde hace tiempo que el euro sustituiría al dólar como divisa global, como consecuencia de la caída del dólar.
Nada más alejado de la realidad. Hoy escuché en la CNN a más de un economista que
afirmaba que si bien el epicentro de la crisis es EU, Europa será mucho más afectada por el alto nivel de regulación de sus economías, que no les permite transformarse y adaptarse a la crisis. Y estoy totalmente de acuerdo. Lo mismo va a suceder en América Latina, con diferentes efectos de acuerdo al nivel de regulaciones.
El euro se ha devaluado fuertemente en relación al dólar en estas últimas semanas, y los inversores, a pesar de todo, prefieren invertir en EU en lugar de Europa.
Crisis del estatismo no implica sólamente que su origen son las intervenciones del estado, sino que las economías más estatizadas estarán sometidas a las pruebas más duras y sufrirán las peores consecuencias.
Irónicamente las voces que claman el fin del capitalismo como consecuencia de esta crisis, provienen principalmente de los países con los modelos que más van a sufrir sus consecuencias. A medida que avance esta crisis, peor que la gran depresión por su alcance global, América Latina y Europa van a sufrir una depuración de los modelos más estatizados y gastadores. Y las socialdemocracias tendrán que reducir sus prestaciones o endeudarse enormemente. Ya ha sucedido antes en los países del "modelo nórdico" con crisis mucho más pequeñas.
Ya mencioné en varias ocasiones en este blog mi tesis de que la globalización está reduciendo el margen de acción de los estados en la economía, debido a que impone un muy alto grado de competencia entre distintos modelos. La globalización, en combinación con esta crisis de grandes proporciones, mostrarán los grandes defectos de las economías fuertemente reguladas y controladas.
Setiembre 30.
Más sobre la crisis global, opinión de Roberto Cachanosky, publicado en La Nación. Se necesita más gente como Cachanosky en los medios masivos.
Friday, October 03, 2008
La crisis y el proteccionismo estatal
Por
Wolvh Lórien
Finalmente se aprobó la gigantesca disposición adicional de fondos para el rescate del sistema financiero, con ciertas modificaciones al proyecto original. El miedo ganó a los políticos, el mismo miedo que siempre se utiliza para lograr que las personas acepten perder libertades. El mismo miedo que ganó a los norteamericanos para apoyar la guerra en irak, y las violaciones a su privacidad.
La depresión económica va a seguir su marcha como ha seguido hasta ahora a pesar de todos los recortes de tasas de interés. Simplemente porque no atacan el origen del problema. Y no sólo no lo atacan, sino que lo alimentan: más liquidez para los bancos que hacen mal las cosas, no hace más que tragarse lo emitido o lo ahorrado y terminar en inflación. Por eso que a corto plazo tienen efectos positivos o al menos de freno, pero a mediano o largo plazo la contracción de crédito llega otra vez.
En el caso de la reducción de las tasas de interés, no existe un capital real transferido al sistema financiero, porque no existe de por medio más que emisión de dinero fiduciario. Por eso es que la reducción de las tasas de interés crea la ilusión de mayor capital disponible, y realimenta el consumo de capital que finalmente termina en recesión. Y cuanto más bajas las tasas de interés, mayor se alimenta esta ilusión y más catastróficas son las consecuencias. Y los hechos en todos estos meses han corroborado este fenómeno. A pesar de la drástica reducción de las tasas de interés y todas las promesas de los directores de la FED, la crisis ha llegado, y con más fuerza y saña.
A diferencia de esto, en el caso que fue aprobado hoy, lo que se pretende es una transferencia de capital real, proveniente del ahorro de los contribuyentes para capitalizar algunas de las entidades en problemas, nacionalizándolas parcial o totalmente.
Este mecanismo no da la ilusión de mayor capital disponible, pero nos confirma que el consumo de capital ha sido real, puesto que en caso contrario la transferencia no hubiera sido necesaria. Tiene una objeción moral, aunque si es positivo o negativo depende del cristal con que se lo mire, que es la transferencia de capital desde los contribuyentes al sistema financiero.
Sin embargo, si el resultado no fuera más que la transferencia, la discusión se limitaría a una cuestión ideológica. Pero el problema no es este. El problema es, y aunque lo ignoren los partidarios del rescate, que, al igual que con el recorte de las tasas de interés, se están subsidiando las prácticas equivocadas del sistema financiero. Y con esto no se logra otra cosa que mantener las malas prácticas en lugar de depurarlas, para que en el futuro vuelva a ocurrir lo mismo una y otra vez y el capital del rescate desaparezca.
Por eso siempre hay que repetir que el problema de las crisis cíclicas no es la desregulación, sino al contrario, el intervencionismo estatal que subsidia y protege las malas prácticas financieras. De hecho, estas prácticas resultan rentables sólo porque el estado las proteje.
El sistema financiero mundial ha evolucionado mucho y se ha diversificado exponencialmente. Como todo lo creado por el ser humano, en el mercado hay acciones ineficientes, que generan pérdidas, y acciones eficientes, que generan ganancias. Sin intervención del estado, las acciones ineficientes son depuradas y reemplazadas rápidamente por las eficientes. Pero cuando el estado interviene, sólo lo hace para proteger las acciones ineficientes, se generan enormes pérdidas, y suceden estas crisis que todos pagamos donde las fallas del mercado son generalizadas.
Es que las intervenciones del estado no permiten que el mercado se depure. Entonces se generan burbujas que crecen, malos negocios que en lugar de desaparecer se reproducen porque son solventados por el estado, hasta que las pérdidas se hacen tan grandes que el sistema colapsa.
Por eso es que, por más que el discurso dominante afirme y reafirme que las crisis son consecuencia de las fallas del mercado y la ausencia de regulaciones, muy al contrario, estas crisis son verdaderas crisis del estatismo. Y cada rescate, sea por medio de recapitalización con fondos fiscales, recortes de tasas de interés del banco central, o como sea, no es más que la gestación de la próxima crisis.
La depresión económica va a seguir su marcha como ha seguido hasta ahora a pesar de todos los recortes de tasas de interés. Simplemente porque no atacan el origen del problema. Y no sólo no lo atacan, sino que lo alimentan: más liquidez para los bancos que hacen mal las cosas, no hace más que tragarse lo emitido o lo ahorrado y terminar en inflación. Por eso que a corto plazo tienen efectos positivos o al menos de freno, pero a mediano o largo plazo la contracción de crédito llega otra vez.
En el caso de la reducción de las tasas de interés, no existe un capital real transferido al sistema financiero, porque no existe de por medio más que emisión de dinero fiduciario. Por eso es que la reducción de las tasas de interés crea la ilusión de mayor capital disponible, y realimenta el consumo de capital que finalmente termina en recesión. Y cuanto más bajas las tasas de interés, mayor se alimenta esta ilusión y más catastróficas son las consecuencias. Y los hechos en todos estos meses han corroborado este fenómeno. A pesar de la drástica reducción de las tasas de interés y todas las promesas de los directores de la FED, la crisis ha llegado, y con más fuerza y saña.
A diferencia de esto, en el caso que fue aprobado hoy, lo que se pretende es una transferencia de capital real, proveniente del ahorro de los contribuyentes para capitalizar algunas de las entidades en problemas, nacionalizándolas parcial o totalmente.
Este mecanismo no da la ilusión de mayor capital disponible, pero nos confirma que el consumo de capital ha sido real, puesto que en caso contrario la transferencia no hubiera sido necesaria. Tiene una objeción moral, aunque si es positivo o negativo depende del cristal con que se lo mire, que es la transferencia de capital desde los contribuyentes al sistema financiero.
Sin embargo, si el resultado no fuera más que la transferencia, la discusión se limitaría a una cuestión ideológica. Pero el problema no es este. El problema es, y aunque lo ignoren los partidarios del rescate, que, al igual que con el recorte de las tasas de interés, se están subsidiando las prácticas equivocadas del sistema financiero. Y con esto no se logra otra cosa que mantener las malas prácticas en lugar de depurarlas, para que en el futuro vuelva a ocurrir lo mismo una y otra vez y el capital del rescate desaparezca.
Por eso siempre hay que repetir que el problema de las crisis cíclicas no es la desregulación, sino al contrario, el intervencionismo estatal que subsidia y protege las malas prácticas financieras. De hecho, estas prácticas resultan rentables sólo porque el estado las proteje.
El sistema financiero mundial ha evolucionado mucho y se ha diversificado exponencialmente. Como todo lo creado por el ser humano, en el mercado hay acciones ineficientes, que generan pérdidas, y acciones eficientes, que generan ganancias. Sin intervención del estado, las acciones ineficientes son depuradas y reemplazadas rápidamente por las eficientes. Pero cuando el estado interviene, sólo lo hace para proteger las acciones ineficientes, se generan enormes pérdidas, y suceden estas crisis que todos pagamos donde las fallas del mercado son generalizadas.
Es que las intervenciones del estado no permiten que el mercado se depure. Entonces se generan burbujas que crecen, malos negocios que en lugar de desaparecer se reproducen porque son solventados por el estado, hasta que las pérdidas se hacen tan grandes que el sistema colapsa.
Por eso es que, por más que el discurso dominante afirme y reafirme que las crisis son consecuencia de las fallas del mercado y la ausencia de regulaciones, muy al contrario, estas crisis son verdaderas crisis del estatismo. Y cada rescate, sea por medio de recapitalización con fondos fiscales, recortes de tasas de interés del banco central, o como sea, no es más que la gestación de la próxima crisis.
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