Se vienen las elecciones. Primero las internas, luego la primera vuelta (y parlamentaria) y, luego la segunda en caso de que ninguno consiga las condiciones para ganar en primera vuelta el ejecutivo.
Qué votaría un anarquista como yo y qué criterios maneja. Bueno, muchos anarquistas prefieren votar en blanco, anulado, o directamente no votan, y parecería que es más consistente para el pensamiento anarquista actuar de esta manera ya que, según dicen, deslegitimaría el sistema político, que es lo que los anarquistas buscamos.
Personalmente no creo en eso. La deslegitimación del sistema político no se consigue no votando, o votando en blanco. No es ese el mensaje que da el voto nulo/blanco/no voto, ni a una sociedad de cultura estatista, ni a sus políticos, ni deslegitima nada. Al contrario, creo que es la mejor manera de que el poder caiga en manos de cualquiera, tal vez el peor incluso, y yo diría que más bien el mensaje transmitido es "me da lo mismo quien gane".
La deslegitimación del sistema político ha de conseguirse por otros medios, que no vienen al caso en este momento, y sería muy largo de exponer. De todas formas en mi serie sobre las
instituciones pretendo ir abarcando más adelante esa clase de interrogantes. En la misma serie planteo mis cuestionamientos a la democracia, como otra forma más de dictadura, y hacia el final del segundo artículo de dicha serie incluso insinúo que ya existe un espacio por fuera de cualquier espacio político que resolverá el dilema en el que caen todos los que de alguna manera sostienen que la política y/o el estado son necesarios (lamentablemente las teorías "anarcocolectivistas" no abandonan el mito del espacio político, con lo cual, contradictoriamente, no abandonan en realidad al estado, y por algo asumen necesario que una sociedad anarquista debe regirse de todas formas por alguna forma de democracia, en particular, la democracia directa)
Pero volviendo al tema de las elecciones, que es el que quiero exponer aquí, pienso entonces que votar en un sistema democrático no es contradictorio con el pensamiento anarquista, a menos que alguien me demuestre que no votar realmente deslegitima al sistema político vigente. Uno puede votar de forma consistente con su pensamiento anarquista. Y es aplicando el criterio no de votar al que le parezca mejor, sino de
votar con el propósito de obstaculizar la concentración del poder político. Incluso el "mejor", o con "las mejores intenciones", si cuenta con suficiente poder concentrado es capaz de destruir el delicado y relativo equilibrio de poderes y conducir a una sociedad al desastre, como siempre pasa en esos casos y tenemos sobrados ejemplos en la actualidad [1],[2].
Personalmente, salvo una excepción, no creo que entre las alternativas existentes en el caso uruguayo haya una gran diferencia. A todos los considero malos.
El que me preocupa más, es el pepe mujica. Y precisamente porque el populismo va de la mano con el autoritarismo y legitima la peligrosa concentración de poder. Incluso en ausencia de mayorías parlamentarias, y así lo prueban los hechos, dado que en nuestras sociedades de poca cultura política no existe conciencia de la importancia de los límites al poder, y en cambio se cree erróneamente que el principio de la democracia --la decisión de las mayorías es ley-- debe el valor principal[3].
Por lo tanto mi estrategia para las internas es votar a Astori en el frente amplio, dado que lo primero es quitar de en medio al peor candidato de los que tienen posibilidad. Dadas las encuestas es casi seguro que en ese sentido mi voto no va a valer nada. Pero al menos vale un poquitito más que el no hacer nada, o votar en las internas de otro partido. Tampoco va a valer nada mi voto en el sentido de la conformación de los órganos internos de decisión del frente amplio, ya que de todas formas se maneja con otros órganos y criterios de decisión. Pero por lo menos le quita algo de peso político a Mujica en favor del candidato más equilibrado y menos peligroso.
Mi estrategia en la primera vuelta puede ser la más complicada de definir. Depende de los resultados de las internas y de cómo vayan las encuestas en esa etapa. Sin embargo, dado que con toda seguridad mujica va a ser el candidato (a menos que pase algo realmente extraordinario), no voy a votar al frente amplio en esta etapa. Sea o no mujica el candidato, acá si debería pesar el grado de acuerdo o desacuerdo con las distintas propuestas y estilos. Lo cual es muy difícil de decidir. Cualquiera que gane, realmente me resulta preocupante lo que pueda hacer.
De la izquierda, me preocupa que ha resultado más autoritarista que los gobiernos anteriores, no respetando en varias ocasiones los límites impuestos para ejercer el poder, y que avance en esta senda. En particular, como ya dije, si el candidato es josé mujica. Me preocupa también el peso que los sectores radicales tienen en el frente amplio, una ideología ya perimida en la mayor parte del frente (si bien a la hora de gobernar han sido bastante pragmáticos, esa ideología ha pesado en muchas decisiones, y los sectores radicales han logrado manipular al resto enarbolando las tradicionales banderas). Me preocupa del frente amplio la total falta de pericia, e influencia ideológica, en las relaciones internacionales, y su ya ridículo latinoamericanismo que a lo único que nos está llevando es a sostener un mercosur que ya no existe, y en avanzar en la peligrosísima senda del parlasur. Si ya estoy en contra del estado y la política, imagínense qué puedo pensar de un supraestado y un supra espacio político en el cual tengamos que someternos a las decisiones de una mayoría que no tiene la menor intención de defender los intereses de la sociedad uruguaya. Me preocupa también el creciente poder que el frente amplio le da a los sindicatos, y los efectos nefastos que esto va a traer, como ya se experimenta por ejemplo en la comuna montevideana, donde la intendencia ya no es un organismo al servicio de los ciudadanos, sino al servicio de los intereses de los sindicatos.
De la derecha me preocupa que abandonen la actual política monetaria, la mejor que se ha hecho en términos relativos en la historia reciente del uruguay, para proteger así, como siempre lo han hecho, al sector exportador, y estableciendo de paso una mayor dependencia de los ciclos económicos externos. Me preocupa enormemente que avancen en acuerdos con EEUU, donde con el pretexto de más libre mercado (que son cualquier cosa menos acuerdos de libre mercado) a cambio tengamos que someternos a toda clase de regulaciones, licencias y patentes que en distintas áreas impiden la libre competencia en el propio EEUU, con un "capitalismo" cada vez más corporativizado.
Y seguro me estoy olvidando de otros temas.
Si me preguntan, realmente no sé cuál de ambas direcciones sería peor. Pero para que ninguno de los partidos en el poder puedan avanzar en ninguno de los sentidos mencionados, es necesario que ninguno tenga las necesarias mayorías parlamentarias, y se obstaculicen mutuamente en la mayor parte de los planes. Tal vez esto obstaculizará también otros planes que podrían ser buenos (para mí, bueno siempre es, básicamente desregulación y desmonopolización, lo cual de todas formas estimo que tales propuestas brillarán por su ausencia, gane quién gane), pero las consecuencias de que cualquiera de esas direcciones se lleven adelante serían peores. De todas formas, sin mayorías parlamentarias al menos se votarían sólo aquellos proyectos de mayor consenso (lo cual tampoco es necesariamente bueno, pero es mejor eso a que se voten las de poco consenso, aunque éstas logren mayorías).
Y bueno, en segunda vuelta, y por todas las razones antedichas, voy a votar, de entre los dos candidatos, al que esté en minoría parlamentaria. Y esto depende de los acuerdos que se lleven a cabo. En principio podría llegar a votar al frente amplio si la mayoría la consigue el partido "blanquicolorado" (que, aunque pueda no haber un acuerdo explícito, piensan de manera similar en los puntos que me preocupan), pero me dejaría en el grave dilema de tener que elegir entre dicho criterio y el de no votar a Mujica. Por eso espero que las cosas se den para que ninguno tenga una mayoría absoluta, lo cual me llevaría a la conclusión de que en la primera vuelta debería votar a algún partido chico que mantenga cierta distancia ideológica de los partidos hegemónicos, para evitar que se consigan mayorías.
«El Estado es la gran ficción a través de la cual todo el mundo se esfuerza en vivir a expensas de todo el mundo.» (Frédéric Bastiat)Notas:[1] recomiendo, para comprender esto, leer la serie mencionada sobre las instituciones, aunque puedo recomendar, ya fuera de mi teoría anarquista, en una línea diferente, y por supuesto, mucho más desarrollada, las obras de Montesquieu, con una lucidez digna de mención para haber sido escritas hace más de 250 años, pero que conservan gran vigencia.
[2] de hecho pienso que un sistema democrático funcionaría bastante mejor si no se permitiera a ningún partido detentar la mayoría absoluta del parlamento, aunque en las elecciones obtenga más del 50% de los votos (y por supuesto, que el parlamento no esté reducido a una mera figura decorativa).
[3] nuevamente, referirse a los textos citados.