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Wednesday, November 07, 2007

Schumpeter, monopolios, ciclos económicos y las tasas de interés.

Agustín Mackinlay, en su excelente blog, nos hace una muy interesante reseña del recientemente publicado libro de Thomas K. McGraw: Prophet of innovation. Joseph Schumpeter and Creative Destruction. Muy recomendado. Pueden leerlo aqui.

Schumpeter, de nacionalidad austríaca, en cierta forma podría considerarse un caso intermedio entre los neoclásicos y los austríacos. Asentado en la teoría de Walras, buscó explicar el mundo real a partir de la concepción de la economía en equilibrio introduciendo el papel de la innovación. Y la teoría austríaca, al contrario de los neoclásicos, rechaza la existencia real de una economía en equilibrio. Sólo mantiene la idea de una economía en equilibrio como una construcción imaginaria, es decir, como un estado ficticio, una herramienta analítica para comprender la realidad cambiante y dinámica. Ciertas fuerzas del mercado siempre mueven a la economía hacia ese equilibrio, pero en la realidad nunca se alcanza.

Sin embargo, Schumpeter, a pesar de ser estudioso de Böhm-Bawerk, imaginaba que la única razón por la que el estado de equilibrio no se alcanzaba era por la acción de los empresarios innovadores, en el sentido de (...) [1] La introducción de un nuevo bien (ejemplo moderno: Viagra, un mercado de $2.5 billion anuales); [2] La introducción de un nuevo método de producción o comercialización de bienes existentes; [3] La apertura de nuevos mercados (McDonald's en Rusia); [4] La conquista de una nueva fuente de materias primas (energía eólica); [5] La creación de un nuevo ... monopolio (Microsoft, Google). (párrafo 3 de la reseña de Mackinlay)

Esta era la esencia del capitalismo, el cual defendía. Schumpeter captó muy bien los efectos de la innovación en la economía, pero le atribuyó un papel erróneo. La economía nunca está en equilibrio, y no sólo por efecto de las innovaciones, sino también por efecto de cambios en la disponibilidad de los factores de producción, de cambios en las preferencias de los consumidores, pero sobre todo, y este es el punto esencial ignorado por Schumpeter, por la existencia de la preferencia temporal en la acción humana: un mismo producto es valorado más en el presente que en el futuro. Y esto determina que las tasas de interés nunca pueden ser cero. Sin embargo, para Schumpeter, una economía en equilibrio debía tener interés cero. Y por eso era la innovación el único motor de la economía, ya que sin ella no habría incentivos para invertir. En palabras de Lionel Robbins (Murray N. Rothbard: Breaking Out of the Walrasian Box: The Cases of Schumpeter and Hansen, p.3):

«Si no hubieran retornos por el uso del capital... no habría razón en abstenerse de consumirlo. Si los medios de producción producidos no son productivos de un producto neto, ¿por qué dedicar recursos en mantenerlos cuando dichos recursos podrían ser dedicados en disfrutarlos en el presente? Nadie conservaría una torta en lugar de comerla, si no hubiera alguna ganancia derivada de esa conservación. Es, en resumen, una tasa de interés la que, bajo otros supuestos dados, mantiene el estado estacionario --la tasa a la cual no paga volver ingreso en capital, o capital en ingreso. Si el interés desapareciera, el estado estacionario dejaría de ser estacionario. Schumpeter puede argumentar que no habría más acumulación una vez que un estado estacionario se alcanzara, pero no puede argumentar que no habría "de"cumulación a menos que admita la existencia de las tasas de interés.»1

De su concepción errónea, Schumpeter establece la necesidad de políticas públicas para la creación de crédito y de la expansión privada de crédito mediante el coeficiente de reserva fraccionario, desestimando a las propias fuerzas del mercado como generadoras del crédito real necesario para financiar la innovación.

A partir de esta idea elabora su teoría de los ciclos económicos en base a la existencia de clústers de innovación; atribuye, junto con Marx y Keynes, estos ciclos al propio capitalismo (aunque por razones diferentes), pero a diferencia de ellos, lo ve como parte del dinamismo natural del desarrollo, y por lo tanto, como algo no necesariamente malo en sí mismo.

Mises sin embargo, explica ya en 1912 los ciclos económicos, de una forma satisfactoria y sólida, precisamente por la acción de la expansión artificial de crédito que genera distorsiones temporales en la estructura de precios de los factores de producción y de las tasas de interés, lo cual conduce:

1) a dirigir parte del capital real acumulado desde emprendimientos más rentables, es decir, los de mayor espacio para la expansión (por ejemplo, inversión en innovación) a emprendimientos menos rentables. En efecto, ante la baja artificial de intereses, esto se hace posible. Y se ve entonces que la expansión de crédito no sólo no favorece la inversión en innovación, sino que hasta la perjudica,

2) a que la alterada estructura de precios no refleje la verdadera disponibilidad de factores de producción en relación a la demanda, lo cual conduce a inversiones equivocadas, que no pueden alcanzar la etapa de rentabilidad debido a la indisponibilidad de los factores de producción pasado el corto plazo (que se manifiesta en la llana escasez a precios aún no acomodados o incluso controlados, o en la imposibilidad de adquirirlos frente a la inflación en caso contrario). Y

3) similar a como sucede con las tasas de interés, la misma alterada estructura de precios, antes de alcanzar el final del proceso de ajuste inflacionario, permite que los factores de producción estén excesivamente disponibles para emprendimientos menos rentables, quitando disponibilidad a los emprendimientos más rentables, los cuales se ven perjudicados también por este lado.

Volviendo entonces al problema de la innovación, Schumpeter veía que una economía sólo podía desarrollarse gracias a ella, cuando en la realidad ocurren otras cosas aún en ausencia de innovación y que significan desarrollo y cambio: el constante reajuste que los empresarios imprimen al dirigir de la forma más efectiva posible los factores de producción disponibles frente a las condiciones cambiantes en su disponibilidad, en las preferencias de consumo, en las preferencias temporales. De esta manera, la concepción austríaca del empresario es mucho más general que sólo el de innovación, que es un caso especial de esta función.

Sin embargo, debemos rescatar de Schumpeter, como dije antes, la importancia que le atribuye a la innovación, ignorada por algunas escuelas.

También es muy lúcida la perspectiva que tiene Schumpeter del problema de los monopolios, mucho más ignorado e incomprendido que el de la innovación, y los peligros que conllevan las políticas anti-trust, como expone Mackinlay en su reseña:

En Business Cycles y en Capitalism, Socialism and Democracy (1942), el economista austriaco —instalado en Harvard desde 1932— desarrolla un clásico (y sorprendente) argumento relativo a los monopolios. Nuevamente, estamos ante un punto de gran actualidad. La idea es sencilla: cuando un emprendedor alcanza una posición monopólica (como resultado de sus innovaciones, no de contactos políticos), de inmediato genera centenares de ... ¡imitadores! Su posición es más frágil de lo que parece: "High entrepreneurial profits are always temporary" (p. 355). El riesgo para los policy makers es aplicar políticas anti-trust muy severas. Por un lado, no resultan muy útiles: tarde o temprano, la competencia se encargará de hacerle la vida imposible al monopolista. Por otro lado, pueden frenar el estímulo a la innovación. Bill Gates y Microsoft ofrecen un ejemplo muy actual. Los europeos suelen quejarse por la falta de un "Microsoft o Google europeo". Sin embargo, se muestran durísimos en términos de regulaciones anti-monopolio contra la compañía del Sr. Gates. Al hacerlo, crean el riesgo de des-incentivar la llegada de un "Google europeo", cuya razón de ser es precisamente ... una posición monopólica. El esfuerzo de los reguladores tiende a ignorar la implacable realidad del mercado: los imitadores. No pasa un día sin que veamos la salida de un nuevo sistema operativo o de una nueva aplicación para PCs. ¡Todos quieren ser el nuevo Bill Gates!

La gran empresa, que hoy llamamos "multi-nacional", actúa como generadora de empleo y creadora de bienestar económico. El big business es en sí mismo una importante innovación desde el punto de vista de las finanzas y del management: su tamaño le permite optimizar el uso de nuevas tecnologías (p. 266). El automático rechazo de las grandes compañías —una característica de los intelectuales occidentales— es la manifestacion de ... la envidia. (...)

Este punto ha sido muy discutido en el presente blog, principalmente en el post El caso de los Monopolios.

Aquí debo aclarar que tanto Schumpeter como Mackinlay utilizan el término monopolio en un sentido un poco distinto al que lo utilizo yo, que sólo lo hago para considerar una situación meramente jurídica. Toda empresa amenazada por la competencia o por la posibilidad de competencia, no la llamo monopolio. Pero el principio del cual partimos, y las conclusiones son las mismas: ninguna empresa es capaz de imponer nada, ni se puede sostener indefinidamente por su propia posición dominante en el mercado, a menos que existan protecciones legales (lo que yo llamo monopolio estrictamente hablando). En ausencia de dichas protecciones, si se sostiene, es únicamente porque lo que ofrece (con o sin innovación) sigue siendo de la preferencia general de los consumidores en relación a lo que ofrece la competencia. Atacar en estas condiciones a una empresa de posición dominante, aduciendo que no permite el desarrollo de la competencia debido a supuestas prácticas monopólicas, es una falacia total.2

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Notas:

[1] Original en inglés: «If there were no yield to the use of capital . . . there would be no reason to refrain from consuming it. If produced means of production are not productive of a net product, why devote resources to maintaining them when these resources might be devoted to providing present enjoyment? One would not have one's cake rather than eat it, if there were no gain to be derived from having it. It is, in short, an interest rate, which, other things being given, keeps the stationary state—the rate at which it does not pay to turn income into capital or capital into income. If interest were to disappear the stationary state would cease to be stationary. Schumpeter can argue that no accumulation will be made once stationary equilibrium has been attained. But he is not entitled to argue that there will be no decumulation unless he admits the existence of interest.»

[2] El que no quiera creerlo, que verifique el enorme desarrollo que ha tenido la plataforma Linux desde sus primeros años.

16 comments:

  1. LG. Muy bueno! Me imagino que hay mucho para compatibilizar!!! Me gustaría volver a leer Business Cycles mejor ... falta de tiempo ... En mi reseña ignoré la parte relativa al crédito (aspecto, en cambio, al que dedico unas líneas en mi otro blog: http://liquidityblog.blogspot.com/2007/11/book-review.html). Dices que Schumpeter "ignora que son las propias fuerzas del mercado las que generan el crédito real necesario para financiar la innovación". Creo que es un poco severo tu comentario. En especial, Schumpeter alaba la creación de los "car loans" de General Motors en los 1920s, un claro ejemplo de un instrumento de crédito creado ... por los propios innovadores. Saludos, Agustin.

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  2. Agustín, gracias.

    Sobre el tema del crédito, he modificado la expresión que mencionás. Cambié ignorar por desestimar, lo cual me parece más adecuado. Pienso que Schumpeter, aún alabando la creación genuina de crédito, la desestima, la cree insuficiente. Esto se desprende de su idea de la necesidad de la expansión de crédito y los coeficientes de reserva fraccionarios para financiar la innovación, que además deduce de su idea del interés cero de la economía en equilibrio, como muestra Rothbard en su texto.

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  3. Nota:

    además de una modificación como producto del comentario de Agustín, agregué un tercer punto importante en la descripción de la teoría austríaca de los ciclos económicos.

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  4. No tengo mucho idea sobre el caso de Microsoft.

    Pero respecto a la competencia entre estadounidensens y europeos hace poco hable con un ingeniero aeronautico que me estuvo contando sobre la rivalidad entre Boeing y Airbus. Segun el, que trabaja para una empresa aeronautica europea, los yanquis de Boeing tienen mucha mas tecnologia y estan bastante mas adelantados que Airbus. Pero el asunto es que realizan investigaciones en el plano militar y luego utilizan los resultados para hacer aviones civiles. Esto seria una competencia desleal por parte de los estadounidenses y le estaria dando la razon a los europeos en defenderse en esta empresa.

    No se como sera el caso de Microsoft y otras empresas yanquis, pero si esta practica de utilizar las investigaciones que se hacen en el plano militar en productos civiles es algo generalizado, seria en los hechos algo equivalente a subvencionar. Y esto le daria razon a los europeos en defenderse de dichas empresas.

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  5. O sea, siempre entendiendo que las investigaciones militares estan financiadas por el gobierno estadounidense.

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  6. Destructor de Mitos7 November 2007 at 13:18

    Lobo, ojo que Schumpeter no decia que la innovación es la única que permite salir del estado estacionario, sino que es la única fuente de "desarrollo económico" (de hecho, fue quizás el primero en distinguir "desarrollo" de "crecimiento"... aunque no tan explícitamente)

    Para hacerla corta, él distinguía dos tipos de crecimientos: el motivado por factores externos (ej. una guerra que distorsiona la situación de tal o cual mercado) y el generado internamente por la economía (los 5 factores que mencionás).

    Sobre el crédito, aunque en este punto estoy interpretando, creo que Schumpeter hablaba de que el sector público debería brindar las condiciones necesarias para que el crédito fluya sin trabas (y no que intervenga directamente). De hecho, Schumpeter señala al crédito como la "differentia specifica" del capitalismo, y lo que lo diferencia sustancialmente de otros sistemas económicos. Dudo mucho que estuviera pensando en intervencionismo ni nada parecido.

    Pussy, subvencionar siempre está mal. Es sacarle a unos para darles a otros (generalmente amigos). Eso, en mi barrio, se llama robo.

    ¿Todavía seguís con la interesante teoría de que hay que combatir a los monopolios con otro monopolio?

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  7. carlitos,

    las inversiones del gobierno de estados unidos en aeronáutica no significan ninguna clase de competencia desleal para los fabricantes europeos. Lo que se haga con el dinero de los contribuyentes estadounidenses no es de la incumbencia de los europeos. La contribución podría ser voluntaria, y el efecto para los europeos hubiera sido el mismo. ¿qué tal si, por ejemplo, en lugar del gobierno se hiciera una fundación privada con el objetivo de propulsar la investigación aeronáutica, y sus socios fueran enteramente voluntarios, y aportaran exactamente lo mismo que el gobierno de eeuu invierte en esa clase de investigación? El resultado sería el mismo mirado desde el punto de vista europeo.

    El problema de la investigación del gobierno de eeuu y de cómo es financiado, es enteramente un problema de los contribuyentes estadounidenses. Y es un problema de intervencionismo sólo desde ese punto de vista. La intervención perjudica a dichos contribuyentes. Para los europeos, es simplemente una competencia más con la cual tienen que vivir.

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  8. destructor, hasta donde he leido, la teoría de Schumpeter predice que sin innovación la economía vuelve paulatinamente a un estado de equilibrio. En otras palabras, está diciendo que sólo mediante la innovación se puede salir de un estado estacionario.

    De la misma manera, hasta donde he leido, Schumpeter hablaba de la importancia de la expansión privada de crédito. Cierto, no necesariamente pública.

    Pero aquí hay un problema de conceptualización. La expansión privada es consecuencia de desajustes en el sistema jurídico financiero (como demuestra, por otra parte Huerta de Soto).

    En el pasado, en los inicios de los sistemas financieros, la complejidad de estos sistemas, la escasez de experiencias, y la falta de un adecuado marco teórico era el origen de estos desajustes.

    Pero en la actualidad, bajo la existencia de mayor conocimiento de los problemas que genera la expansión de crédito, el problema es de una u otra manera el intervencionismo estatal, bien en forma directa, por el lado de la expansión estatal de crédito para salvar a los bancos de las consecuencias de su expansión privada, bien en forma indirecta y mucho más encubierta y difícil de ver, porque la legislación permite explícitamente la expansión privada de crédito mediante la aprobación explícita de la violación de los principios de la propiedad privada (como demuestra también Huerta de Soto).

    Esto obviamente, da para largo. No es algo que se pueda explicar en pocos párrafos.

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  9. Bueno, de todas maneras, creo que puedo tirar un hilo en pocos párrafos.

    Imaginate que, para evitar que los ahorros de uno pierdan valor por culpa de la expansión de crédito, decida ahorrar en oro (un bien que no puede emitirse arbitrariamente como los billetes o los números de una cuenta corriente electrónica). O sea, imaginate que sea posible exigir respaldo en oro de los ahorros que uno tiene en el banco.

    Primera intervención estatal: los bancos centrales hace décadas que no admiten la existencia de respaldo en oro, precisamente porque va en contra de sus intereses si no pueden utilizar su maquinita de emitir billetes.

    Imaginate que se puede exigir respaldo en oro, pero si un banco privado emitió crédito de más y no puede atender una corrida, el estado le permita una violación explícita de la propiedad privada de los ahorristas, y le exonere de las obligaciones de devolver todos los depósitos (lo mismo sucedió con las corridas bancarias del 2001, pero en dólares no en oro)

    Eso, ¿no es intervencionismo estatal? Y fue precisamente esta escalada de fenómenos la que provocó la caída del patrón oro. O, como dije, el default de los bancos privados en el 2001.

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  10. Y otra más: dicho sea de paso, el propio sistema de banco central, de monopolio de emisión de dinero, es en sí mismo intervención estatal. Y Schumpeter defendía el rol de los bancos centrales. Sino explícitamente, sí lo hacía de manera implícita.

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  11. Destructor de Mitos7 November 2007 at 16:48

    Es que Joseph no llegó a leer "La desnacionalización de dinero", de Friedrich. Je.

    Sobre el tema de la innovación, no es tan así la visión schumpeteriana. Lo que planteaba era que los verdaderos progresos en las economías no se dan en forma marginal, sino a saltos. Es decir, sin innovación sería imposible dar esos saltos, lo que no quita que la economía pueda seguir creciendo. UN ejemplo bien gráfico es su segunda frase más celebre fue: "si sumamos sucesivas dosis de carretas, no obtenemos un ferrocarril" (o algo parecido).

    Saludos!

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  12. "Lo que se haga con el dinero de los contribuyentes estadounidenses no es de la incumbencia de los europeos".

    Bueno, pero entonces con el mismo criterio, los europeos podrian utilizar el dinero de los contribuyentes para proteger su industria aeronautica con aranceles y demas o de cualquier otra forma. Y eso seria un problema de los europeos y los yanquis no tendrian derecho a patalear.

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  13. Los yanquis no, no tendrian ningun derecho, ni siquiera razón, para patalear.

    Son los europeos los que tendrían que patalear porque se les roba dinero para darle privilegios a ciertas empresas.

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  14. Además los únicos que se verían beneficiados con esos aranceles son esas industrias. El resto de los europeos se perjudica.

    Claro que, este no es el pensamiento generalmente aceptado. Lo generalmente aceptado es que la intervención del estado es buena. Y por supuesto, los europeos en su ignorancia van a preferir que se proteja a la industria aeronáutica europea con aranceles, sólo porque siendo europea, se creen que ellos también se benefician.

    Pero el nacionalismo es irracional. El que defiende los intereses nacionales se perjudica a sí mismo.

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  15. Apuntar primeramente una cosa...innovación también es innovación de gestión, por ahí Schumpeter puede ser incluso exhaustivo. Creo que no se equivoca tanto.

    Bien sacando la cabeza un poco del libro, la realidad de los monopolios no es del todo tan angelical.

    Evidentemente lo complicado viene cuando necesitas inferir de la realidad múltiples aspectos que representan las fuerzas del monopolio.

    La fecha de caducidad del poder dominante de mercado variará y es sólo cuestión de eso..de tiempo y de muchas fuerzas que corroeran la solidez del mismo.

    Estouy ahora mismo inmerso en una aventura en la dirección de un proyecto de implantación en un mercado extranjero donde hubo un monopolio desde hace 30 años que ahora nosotros hemos venido a romper...el problema es que las redes del poder salen del mercado y entran en la esfera política, donde sin estar protegidos por leyes, dificultan y enturbian la transmisión correcta de información, generando el desconcierto entre la demanda, a la cual se le induce a creer que el uso del servicio del nuevo competidor, es más costos, será discontinuo, etc.

    Ahí dejo el desafío para los pensadores...la variable "juego sucio" ¿Cómo introducirla? Es evidente que existe y puede acabar con nuestras pretensiones de entrar en el mercado.

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  16. Bienvenido, fran.

    ¿A qué le llamás exactamente esfera política?

    Ojo que los monopolios no sólo se protegen con leyes provenientes del poder legislativo, sino también con regulaciones y decretos del ejecutivo, y hasta con el uso del poder del estado aún sin mediar decretos.

    En última instancia, obstáculos provenientes del poder político también es parte de los obstáculos provenientes del estado, legítimamente o no.

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